Yo tenía 13 años y acababa de llegar a un pueblo de Lugo a pasar las vacaciones. Al segundo o tercer día de estar allí fui conociendo el pueblo. Por allí encontré un pub llamado Leyton, donde por las noches se reunían casi todos los jóvenes del pueblo.
Al quinto día de haber ido a aquel pub, me encontré a una chica con la pierna escayolada sentada en un sillón, ella iba con muletas. Al verla así sin poder bailar y sin poder andar del todo bien, yo me acerqué a ella y le di conversación. Y así estuvimos toda la noche.
Yo noté que los primeros días de haberla conocido intentaba evitarme, porque su padre venía a recogerla y ella no quería que la acompañara a su casa. Pensé que era porque yo no le gustaba y se avergonzaba de mí.
Pero yo insistí y ella no pudo negarse. Ya la acompañaba todos los días a su casa. Ella vivía mas arriba de la mía y siempre que la acompañaba pasábamos por enfrente de mi casa y en la ventana siempre estaban mi madre y mis hermanos. Ella siempre se sonrojaba al pasar por allí
A los pocos días la noté cambiada, ya no le daba tanta vergüenza estar con migo, yo notaba que le iba gustando.Luego la veía muy agradable con migo.
En el pub, aunque ella hablara con otros, yo siempre la esperaba para irnos juntos a casa. Yo a ella no le pedía nada a cambio por los favores que le estaba haciendo.
Al cabo de una semana ella ya andaba mucho mejor. El camino se nos hacía mas corto. Yo siempre la dejaba en el semáforo antes de llegar a su portal.
La última semana de quitarle la escayola yo estaba muy nervioso porque sabía que cuando le quitaran la escayola ella iba a pasar de mí.
Esa semana yo estuve un poco raro con ella. Al último día de que le quitaran la escayola la acompañe hasta su patio, allí ni su madre ni nadie de su familia estaban en la ventana, y le dije: Mañana ya no querrás que te acompañe. Si lo hicieras ya no tendrías mas remedio que casarte con migo y a mí aun tienen que quitarme el aparato, pero si algún día cuando seas mayor vuelves a romperte una pierna llámame, ¿vale? Y me fui.
Y así acabo el verano más feliz de mi vida